Todo después

Te quiero para después del mundo

en el vacío y la sombra

que seas el velo abierto

y yo el viento hecho nuevo.

Te quiero para cuando no haya sol

y tengamos que inventarnos las estrellas

o simplemente nos miremos

que nos baste nuestra luz.

Te quiero para el después de todo

ya tuvimos el antes

tal vez allí, sin tiempo

el amor sí sea eterno.

Una punta sin filo

Limamos las palabras

de tanto jugarlas en la boca

la lengua las empujó

hirientes cápsulas de aire roto

alguna vez las hice cadenas

para atarme a tus manos

de tanto decirlas, me cortaron

se hicieron pequeñas

sólo quedó el polvo después del desgaste

tendremos que inventarnos otras

y gastarlas.

Sin adornos

“Me gustas sin adornos”, dices

y me quitas la sonrisa que me esconde

borras las palabras que me guardan

abres las puertas que cierro.

No te gusta verme detrás de mi pared

la explotas, me expones

quieres verme, a mí

me quedo sin nada

y entonces me quitas la ropa.

Constante

Quiero ser el fuego

que enciendes con tu boca

la llama constante

que todo lo consume

meterme por tus ojos

comerte los deseos

acabarme todo y pedirte más.

La noche

Nada bueno pasa

después de la hora de dormir

se acumula el sueño

detrás de párpados abiertos

se derraman suspiros en la almohada

y navegan las ganas por el suelo.

Si no se duerme de noche

los días brillan demasiado

entre una niebla iluminada.

Recuerdo querer no dormir nunca

pasar las noches fuera de mi cama,

que era mi mundo nocturno

exiliada de lo permitido.

Pero sólo puedo escapar de verdad

cuando dejo de ser yo

y mi vida se desvanece,

de noche, en un sueño.

El doblez

Enséñame la línea

que marca dónde te doblas

el lugar donde te agachas

hacia dónde se tuerce tu boca

la dirección de tu mirada

las señales que se quedan en el cuerpo.

Tal vez, entre tantas,

encuentre los besos que te he dado.

Espero

Cuento las cosas que faltan

todas las pongo sobre la mesa

un espacio vacío para cada una

se llena de polvo la superficie

yo sigo apilando el recuerdo a futuro

de todas las cosas que faltan.

Una carta

Te leyeron en mis manos

y en el resto del café por las mañanas

sales en las cartas

y entre los labios de mujeres misteriosas.

Estás en las premoniciones

yo estoy en el presente

nos volveremos a reunir

en la próxima profecía.

Más allá de la piel

Hacia afuera está el viento

la lluvia que aquí siempre cae fría

el calor del sol que sale por las mañanas

lo apretado de unos jeans coquetos

lo flojo de las blusas blancas.

Hacia afuera está la silla dura

el teclado que se mueve con mis dedos

la luz de una pantalla que se llena de palabras.

Hacia afuera está el sonido de voces pequeñas

el olor de un perfume nuevo

el sabor de la comida bien hecha.

Hacia afuera está la otra piel que se pega

el cabello entre las manos

el aliento en el cuello.

Hacia afuera está

todo lo que hace

que se mueva lo de adentro.

Tiempos definitivos

Fue lindo

mientras quedaron ganas

pero ésas también se van

como se evapora el deseo

con los días repetidos

el calor que desnuda

nos consumió

me quedé sólo

con las palabras que te escribí

ahora nos sirven

para recordar

que fue lindo.