Para mañana

Déjame mañana,

no quiero que me quieras ese día

que se acaben los besos

se seque el deseo

que todo se vuelva arena

se apaguen tus ojos

que mi voz me ahogue

se pierdan tus manos

y no haya nada más.

Mañana.

Y que ese día siempre esté

a un día de distancia.

La ventaja

Le juegas al tiempo

una carrera trucada

en la que te dio ventaja

al menos su ilusión

y corres, corres tan rápido

crees que siempre irás delante

pero no sabes

que el tiempo es el apodo de la muerte

y ella siempre gana.

El hilo que quema

Traté de arrancar un hilo

colgado de una manga, sin sentido

lo halé, rozándolo en mi piel

no logré quitarlo, persistente en su inutilidad

me dolió hace una semana

me sigue doliendo, está rojo, infectado

hasta un hilo sin propósito

se aferra a su existencia

y lastima, quema, protesta

antes de soltarse.

Re-anudar

Desenredé el bucle del tiempo

en el laberinto de tu vida

las paredes de palabras

que cercaron mis pasos

llevándome a tu centro

el pasaje sin salida

con el mismo desenlace

construí los muros

para atrapar el miedo

y terminaron sujetándome a mí

perdida sin fin, como no tienen fin tus labios

que siempre me dicen lo mismo.

Ahora que ya no hay oscuridad

que las piedras están desordenadas

y no quedan ni madeja ni luz qué seguir

tengo entre las manos un camino recto.

Lo voy a torcer, enredar, confundir,

para regresar a tu centro

y perderme en ti.

Un año sin nombre

Ponerle título a los años

me enseñó a soltar el dolor

en palabras clave

se siembra lo triste

del pasado al nombrarlo

son recuerdos con espinas

pero hasta el cactus

florece a veces

espero que este año

se llame bonito.

Duendes

Ya era tarde de madrugada,

el tiempo hecho minutos

salió bailando por debajo de la puerta

un duende robándome la vida

trato de alcanzarlo en cada semáforo verde

sólo llego al minuto que toca

los demás ya se fueron

espero que mañana, la madrugada sea suficiente.