De todas las cosas
que pueden decirse del tiempo
la única que importa
es que se va.
De todas las cosas
que pueden decirse del tiempo
la única que importa
es que se va.
En algunas vidas
la rueda del tiempo no es un círculo
se rompe, deja de dar vueltas.
Tal vez allí está la libertad,
cuando se deja de rodar.
Traté de arrancar un hilo
colgado de una manga, sin sentido
lo halé, rozándolo en mi piel
no logré quitarlo, persistente en su inutilidad
me dolió hace una semana
me sigue doliendo, está rojo, infectado
hasta un hilo sin propósito
se aferra a su existencia
y lastima, quema, protesta
antes de soltarse.
Doblé las esquinas del mundo
para perderte a la vuelta
pero olvidé
que la Tierra es redonda
y aquí estoy otra vez.
Desenredé el bucle del tiempo
en el laberinto de tu vida
las paredes de palabras
que cercaron mis pasos
llevándome a tu centro
el pasaje sin salida
con el mismo desenlace
construí los muros
para atrapar el miedo
y terminaron sujetándome a mí
perdida sin fin, como no tienen fin tus labios
que siempre me dicen lo mismo.
Ahora que ya no hay oscuridad
que las piedras están desordenadas
y no quedan ni madeja ni luz qué seguir
tengo entre las manos un camino recto.
Lo voy a torcer, enredar, confundir,
para regresar a tu centro
y perderme en ti.
Ponerle título a los años
me enseñó a soltar el dolor
en palabras clave
se siembra lo triste
del pasado al nombrarlo
son recuerdos con espinas
pero hasta el cactus
florece a veces
espero que este año
se llame bonito.
Ya era tarde de madrugada,
el tiempo hecho minutos
salió bailando por debajo de la puerta
un duende robándome la vida
trato de alcanzarlo en cada semáforo verde
sólo llego al minuto que toca
los demás ya se fueron
espero que mañana, la madrugada sea suficiente.
Mañana, esto se termina
todo tiene fin
hasta al tiempo se le acaba la madeja
dejarás de hacerme mareas por dentro
de conquistar mi aire
seré mi propio recuerdo
y no saldré de hoy.
Todo se termina
esto también
pero no yo.
Hay demasiado qué ver en la tele
todo junto y sin fin
se me quedan los capítulos atorados
entre las listas de cosas por verse
y se mezclan con los libros sin leer
la música nueva en cola
las llamadas sin hacer
podría guardarlo todo en la despensa
junto con la reserva de chocolate oscuro
y las nueces nuevas
me lo voy a acabar todo
lo que pueda, al menos,
no quiero dejar cosas sin usar
vino sin abrir, libros empacados
no voy a quedarme con la vida a medias
que se use todo, se acabe todo
el chocolate también.
Se anida en el pecho
una piedra con alas
que no sirven para nada
y raspa las costillas
cierra el paso del hambre
oprime la risa fácil
no sana, se vuelve a dañar
entierra el pico entre los ojos
hasta que le abro la puerta
exhalo donde apreté
lo suelto con una sonrisa
liviano el vacío que me regala.