No hay gatos en esta foto

Ni se mete un hombre al río

en donde no deja estela

ni camina alguien sobre la hierba

sin doblar una hoja

no hay gatos en esta foto

no están disueltos en la sombra

ni tengo un corazón

que expulsa la sangre que me falta

no hay palabras en mi boca

que te retengan a mi lado.

Un poco de aire

No puedo respirar

con tu nombre suspendido en el aire

necesito el borrador

que usaste para olvidarme

no he podido quitar

tus marcas de mi piel

tal vez, al fin,

me ahogue en el pozo de tus ojos

y cuando termine de caer

me estrelle contra el piso que me quitaste.

Para mañana

Déjame mañana,

no quiero que me quieras ese día

que se acaben los besos

se seque el deseo

que todo se vuelva arena

se apaguen tus ojos

que mi voz me ahogue

se pierdan tus manos

y no haya nada más.

Mañana.

Y que ese día siempre esté

a un día de distancia.

La ventaja

Le juegas al tiempo

una carrera trucada

en la que te dio ventaja

al menos su ilusión

y corres, corres tan rápido

crees que siempre irás delante

pero no sabes

que el tiempo es el apodo de la muerte

y ella siempre gana.

El hilo que quema

Traté de arrancar un hilo

colgado de una manga, sin sentido

lo halé, rozándolo en mi piel

no logré quitarlo, persistente en su inutilidad

me dolió hace una semana

me sigue doliendo, está rojo, infectado

hasta un hilo sin propósito

se aferra a su existencia

y lastima, quema, protesta

antes de soltarse.