Quiero vivir al fondo
del pozo de tus deseos
robar todas las monedas
que tires sin pensar en mí.
Quiero vivir al fondo
del pozo de tus deseos
robar todas las monedas
que tires sin pensar en mí.
El tiempo se esconde
en un lugar
entre el ahorita de quien no piensa llegar
y el ya voy del adolescente cuando se le llama.
A diferencia de no entender
porque no quiero
me hablas y no comprendo las palabras
caen de arriba y pierden sentido en el aire
las recojo, los pedazos
y la frases que armo al final
sólo se parecen a lo que dijiste
pero no son iguales
tal vez mejor así
porque puedo hacer que me digas
cualquier cosa que quiera.
Se murió el viento
los árboles, quietos, lo velan
lleva una mortaja de calor
y el sol sirve de testigo
claro, sin nubes.
Se caen los pájaros del cielo
no tiene sobre qué escalar
los que se quedan abajo
cantan para acompañar el duelo.
Todo arde.
Y del fuego se levanta, poco a poco
la siguiente brisa.
Si te hubiera contado
hace veintiocho años
la suma de cosas que traemos encima
dos, dieciséis, seis, miles,
y las pusiéramos en una balanza
la escala estaría tan pesada
que nos inclinaría del mismo lado
siempre.
¡Feliz aniversario!
El primer puñal de angustia
las ganas de llorar
el alivio de la esperanza
una risa mal colocada
el cansancio
la incertidumbre
caminar con prisa para ir y regresar
el olor a cuarto sin dueño
los ruidos que despiertan
las malas noticias
las buenas noticias
unas palabras frías dichas con desdén
la fuerza que se necesita para no derrumbarse
perder las llaves, el teléfono, la tranquilidad
las frases que esconden.
Todo pasa
no siempre a la velocidad deseada.
Déjame hacerte promesas
que no puedo cumplir
y yo te dejo ponerle tiempo
a tu amor eterno.
Desperté antes de que fuera el día siguiente
antes de que la noche se escurriera entre los pájaros que cantan
antes de dormir suficiente, nunca es suficiente.
Desperté antes que todos, eso no es raro
pero esta vez fue hasta antes de lo que suelo hacerlo
y en ese estado que no es el tiempo en que debería
encontré que la noche es más larga despierta que dormida
que la cocina está callada y yo no quiero llenar ese silencio.
Hay momentos que se desajustan al tiempo
anoche fue antes de regresar de no existir.
Hoy ojalá sea después.
Pasaré por la ventana sin ver las estrellas,
son las mismas de siempre
dejaré de comprar vino
lo he probado todo
dormiré sin soñar y despertaré sin sonreír
los pájaros hacen demasiado ruido
no te escribiré más,
nada nuevo hay qué decir
me alejaré sin besos
los di todos
no habrá nada que no me aburra
pero, antes, vendrá por mí la muerte.
Si llega la Muerte a la fiesta
hay que sacarla a bailar
al final, de todas formas va a llevarnos
mejor conocerle desde antes el ritmo.