Nuevas formas

Me cuestan los cambios. Integrar cosas nuevas a mi rutina requiere esfuerzo mental. Hasta emocional. Me gusta la constancia y me perturba cuando no hay consistencia de resultados.

Y resulta que la vida es todo menos inmutable. Me lo miro al espejo. En mis hijos. En mis relaciones. No hay mucha opción. O crezco o me estanco .

Sinceramente me hubiera gustado que algunas cosas no cambiaran de forma tan radical. Es doloroso renunciar al futuro que uno tenía en mente. Pero es lo que hay. Y simplemente toca aprender a usar las nuevas formas .

Notas

Hay demasiadas formas de medir el éxito. Y creo que lo más importante es tener la propia. Pero no se puede dejar de usar medidas estándar para ir con el progreso. Para eso sirven las notas en los colegios. No hay forma de saber si los estudiantes están aprendiendo si no pueden responder las preguntas básicas.

Pero… en casa hay que tener cuidado con poner la misma vara de medir para todos. Cada uno de los miembros de la familia necesita que se le trate de manera distinta y allí es la parte complicada. Porque no funciona siempre lo mismo, ni siquiera funciona para el mismo niño. Y eso cansa.

Me gustaría que a mí me pusieran notas para saber si yo estoy haciendo bien mi trabajo. Aunque no sé verdaderamente si estaría satisfecha con mi rendimiento.

Te vas

Te estás yendo desde que viniste

cuando dehabitaste mi cuerpo

dejaste de tomarme la mano para caminar

te fuiste solo a amigarte con gente desconocida

desde que sales con planes propios

y se me rompe el corazón.

Se me rompe y me lo llenas de orgullo

de ganas que te vayas, crezcas

que nada en el mundo te quede lejano

y que siempre quieras regresar.

Expectativas

Siento que se les ha sacado muy mala fama a las expectativas. Cuando hasta se puede demandar por publicidad engañosa. La creación de una idea, basada en hechos que nos hacen esperar un resultado, es parte de cualquier relación humana. No se puede vivir sin pensar que lo que uno hace tiene un futuro.

Lo que no sirve es tener castillos en el aire, basados en nada. Las demás personas no son responsables de nuestros cuentos de hadas.

Me gusta eso de hacer planes. Y de ser flexible. Se puede ambos.

Primeras últimas veces

El niño se gradúa este año. Es el primero de los dos que tiene un último día de clases. El primero en ir a la universidad. Seguro va a ser el primero en muchas otras cosas.

No puedo dimensionarlo. No estoy preparada.

Y hay que hacerle ganas. Quién sabe cuántas últimas veces me quedan.

Verme con anteojos

Hay un momento de espanto: cuando uno se ve al espejo con anteojos y debe admitir que no era que funcionaran las cremas, sino que ya tenía uno incorporado el filtro suavizante.

No sé por qué me está costando tanto el cambio. Pero lo estoy sintiendo todos los días. Y desconozco si debo luchar o aceptarlo o lo contrario.

Me gustaría verme a través de los ojos de la gente que me quiere. Eso sí es un buen filtro.

Adaptar

La película de Nolan es una “adaptación” de la Odisea. Con lo bueno y malo que eso pueda tener. Me gustó como entretenimiento. Me gusta más el poema como historia. Y ambas pueden coexistir.

No se puede sobrevivir con felicidad si uno no aprende a ser flexible. Pero sin perder el asidero al suelo firme. Adaptarse y moverse y volverse uno algo distinto. Tengo muchas dudas de cómo pueda uno ser mejor persona, pero estoy haciendo lo posible por averiguarlo.

Lo original es mejor. En su momento. La adaptación siempre es buena para afrontar lo que hay.

El cambio feliz

Ayer cumplí 50. Es una belleza. Y no. El tiempo no pasa en balde. No tengo mucho más qué decir. Los que me acompañan y me preceden, lo saben mejor que yo.

Gracias por todo. Gracias por lo que viene.