Te leyeron en mis manos
y en el resto del café por las mañanas
sales en las cartas
y entre los labios de mujeres misteriosas.
Estás en las premoniciones
yo estoy en el presente
nos volveremos a reunir
en la próxima profecía.
Te leyeron en mis manos
y en el resto del café por las mañanas
sales en las cartas
y entre los labios de mujeres misteriosas.
Estás en las premoniciones
yo estoy en el presente
nos volveremos a reunir
en la próxima profecía.
Hacia afuera está el viento
la lluvia que aquí siempre cae fría
el calor del sol que sale por las mañanas
lo apretado de unos jeans coquetos
lo flojo de las blusas blancas.
Hacia afuera está la silla dura
el teclado que se mueve con mis dedos
la luz de una pantalla que se llena de palabras.
Hacia afuera está el sonido de voces pequeñas
el olor de un perfume nuevo
el sabor de la comida bien hecha.
Hacia afuera está la otra piel que se pega
el cabello entre las manos
el aliento en el cuello.
Hacia afuera está
todo lo que hace
que se mueva lo de adentro.
Fue lindo
mientras quedaron ganas
pero ésas también se van
como se evapora el deseo
con los días repetidos
el calor que desnuda
nos consumió
me quedé sólo
con las palabras que te escribí
ahora nos sirven
para recordar
que fue lindo.
La noche desembarcó
en la orilla de mi pelo
bajó de la cama
regreso más tarde, me dijo
de camino a la puerta
dobló la esquina
y entró la mañana.
Te voy a hacer canción
hablar de ti en declaraciones absolutas
las emociones bailan
con deseos entrecortados
por voces nocturnas sin afinar
serás el idioma en música
palabras pegadas al cerebro
inolvidable, aún más.
Se me acumula el mar
en este pedazo de orilla
viene todo, luego se va
una gota trae el universo
es eterno, aunque no dure
yo intento escribir tu nombre
donde no se borre
pero la arena no me escucha
y te libera siempre
tal vez tú regreses también
para irte de nuevo.
Encuéntrame en el lugar
donde se guardan las palabras
que nos hemos repetido
donde la piel tiene surcos
hechos por dedos recurrentes
el sitio que reconocemos
por el olor compartido
un rincón al cual regresar
si alguna vez olvidas que me quisiste.
Enamorarse a toda velocidad
sin temor a las curvas
de noche con las luces altas
esperando no ser otra nota roja
en un periódico amarillo.
Tengo tus historias esperando salir,
a la puerta de las palabras que no son suficientes
sólo puedo contarlas, no vivirlas
y el lenguaje se queda corto
todas las frases se caen en el aire
me sobran letras, me falta orden
las dejo desperdigadas en el suelo de mi mente
y me da miedo limpiarlas para no perderlas.
Rompo piedra con bomba
un cuarto se alquila por fracciones de tiempo
hay asaderas,, algunas con zeta
yo rebaso camiones y los túmulos me rebasan a mí
traigo mi música, la del camino es mala
y quiero parar en todas partes
las piñas se miran deliciosas
las flechas de los lugares juegan a confundir
y me quedo pensando, si yo también podría
romper una piedra.