La noche desembarcó
en la orilla de mi pelo
bajó de la cama
regreso más tarde, me dijo
de camino a la puerta
dobló la esquina
y entró la mañana.
La noche desembarcó
en la orilla de mi pelo
bajó de la cama
regreso más tarde, me dijo
de camino a la puerta
dobló la esquina
y entró la mañana.
Te voy a hacer canción
hablar de ti en declaraciones absolutas
las emociones bailan
con deseos entrecortados
por voces nocturnas sin afinar
serás el idioma en música
palabras pegadas al cerebro
inolvidable, aún más.
Se me acumula el mar
en este pedazo de orilla
viene todo, luego se va
una gota trae el universo
es eterno, aunque no dure
yo intento escribir tu nombre
donde no se borre
pero la arena no me escucha
y te libera siempre
tal vez tú regreses también
para irte de nuevo.
Encuéntrame en el lugar
donde se guardan las palabras
que nos hemos repetido
donde la piel tiene surcos
hechos por dedos recurrentes
el sitio que reconocemos
por el olor compartido
un rincón al cual regresar
si alguna vez olvidas que me quisiste.
Enamorarse a toda velocidad
sin temor a las curvas
de noche con las luces altas
esperando no ser otra nota roja
en un periódico amarillo.
Tengo tus historias esperando salir,
a la puerta de las palabras que no son suficientes
sólo puedo contarlas, no vivirlas
y el lenguaje se queda corto
todas las frases se caen en el aire
me sobran letras, me falta orden
las dejo desperdigadas en el suelo de mi mente
y me da miedo limpiarlas para no perderlas.
Rompo piedra con bomba
un cuarto se alquila por fracciones de tiempo
hay asaderas,, algunas con zeta
yo rebaso camiones y los túmulos me rebasan a mí
traigo mi música, la del camino es mala
y quiero parar en todas partes
las piñas se miran deliciosas
las flechas de los lugares juegan a confundir
y me quedo pensando, si yo también podría
romper una piedra.
Te cazo un cielo
lo llevo entre las manos
junto con lo que conspiro
hacerte cuando duermes
colores en fuego
me manchan de calor los dedos
te marco, eres mi presa
te entinto de mis rosados al amanecer
y tú terminas lleno de mi olor
como yo de ti.
Las venas están quemadas de tanto fuego
ya sólo brillan las estrellas en los ojos
y todo el vino sirve para hacer labios
lo han dicho todo,
no hay palabras nuevas, ni imágenes sin verse
hasta que lo dices tú.
Me voy a ir para volver
y no seré yo quien regrese
pero sí me traerá con ella
me voy a perder para buscarme
llevo el mapa del olvido
y las manos llenas de brújulas
el norte es cualquier sitio
que quede a más de dos pasos de distancia
cuando salga a otra parte
espérame sin irte
que ya regreso.