Errático

Me gusta lo consistente. Lo predecible. Lo constante. Y la vida es todo menos eso.

Lo errático me da ansiedad. Me hace sentir insegura. Fuera de control.

Pero así es la vida. Creemos que sabemos qué viene. Pero no. Y me tengo que acostumbrar a eso para que no me tome desprevenida.

Lo que importa

Cada vez tengo menos cosas que realmente me mueven a alegar. El tráfico creo que se lleva toda esa energía. Y la edad. La edad me ayuda a poner las cosas en perspectiva y quitarles mucho del peso emocional que antes podría haber llevado un calcetín tirado en el piso. No es tan importante.

A la par de eso que podría ser falta de interés, he aprendido a poner límites firmes a lo que realmente me molesta. O a pedir lo que verdaderamente quiero. Tener una discusión profunda, molesta, cansada, con alguien con quien no me interesa tener una relación verdaderamente duradera, simplemente no tiene ninguna ventaja. No entiendo por qué invertirle capital emocional. O al menos eso estoy aprendiendo.

Me falta demasiado para poder ir en el tráfico sin despotricar, No me sirve de nada, ni siquiera de desahogo, porque abundan. Pero no sé si me va a alcanzar la vida para llegar a ese nivel de autoconocimiento.

Épocas

Estoy en una piscina con mis hijos y me recuerdo cuando vinimos hace 16 años. Era otra persona.

No siento la diferencia en mí. La veo en ellos. Quiere decir que también yo la llevo. Buena perspectiva.

No puedo ni siquiera ponerme los mismos bikinis. Hasta el cuerpo me ha cambiado. Interesante hacer una lista de qué más pueda ser distinto.

Aventura

Nada tiene valor por sí mismo, sino que nosotros se lo damos. Un viaje largo en carro puede ser una oportunidad de hablar o una tortura. No es que deje de ser necesario hacer menos tiempo en el tráfico, pero no tiene por qué arruinarnos la vida.

El mundo no tiene color hasta que nosotros interpretamos las limitadas frecuencias de las ondas de luz que percibimos. Y así con todo.

Es una maravilla que le podamos dar la interpretación que queremos a nuestras vidas. No es una actitud ilusa. Es otra forma de hacernos la existencia más llevadera.

Nudos

Me ha dolido mucho tiempo el hombro. Pura tensión. Se va aflojando cuando me relajo. Pero eso no sucede ahorita.

El problema con los nudos es que, mientras más se halan, más se aprietan. Salvo que uno sea Alejandro, la única forma de deshacerlos es aflojar el centro.

Hay que enfocarse en el punto principal del problema y trabajarlo. Lo periférico sólo lo endurece. Y, para mientras, todo duele.

Repeticiones

Estoy segura que la vida nos pone enfrente, una y otra vez, la posibilidad de tomar decisiones distintas para circunstancias iguales. Podríamos ser muy cínicos y decir que tomamos decisiones que nos llevan al mismo lugar, pero viene siendo lo mismo. Hasta que no aprendemos la lección, la volvemos a tener enfrente.

Hay muchas formas de vivir la vida. En círculos o en espirales. En el primer caso, la pelota no se mueve. En el segundo, avanza, como un proyectil, a cientos de kilómetros por hora. Es la misma pelota, el movimiento es básicamente parecido, pero el resultado definitivamente no es igual.

Me enfrento a una decisión, la misma, más grande. Yo sé cuál es el resultado de tomar la puerta conocida. Y quiero algo distinto. Aunque me aterre.

Como dice Freddy

Aunque pudiera

no quiero vivir para siempre

en algún momento

me quiero bajar de este juego

ya basta de vueltas y pérdidas y ganancias

el cuerpo no aguanta

ni siquiera el amor dura

yo tampoco quiero vivir para siempre.

Verlo venir

Cuántas veces me he hecho expectativas, miedos, congojas, alegrías, en las vísperas de algo y el evento real no fue lo esperado. Creo que me pasa demasiado seguido para mi edad. Debería ya haber aprendido. O, al contrario, subestimo lo que está acercándose. Y cumplo el dicho de «no es lo mismo verla venir…»

Nuestra mente es un milagro. Una verdadera maravilla de la naturaleza. No se puede explicar de forma totalmente científica por los saltos evolutivos que fueron necesarios para tenerla. Y aún no la entendemos por completo porque ni siquiera podemos dar una definición exacta de qué es la consciencia, por ejemplo. Lo peor es que, alimentada de todo lo malo, nos hace sufrir más de lo necesario. Eso de poder adelantarse a escenarios que no han acontecido a veces es la pura tortura.

Trato de aplicar lo aprendido en mis meditaciones. El vivir en el ahora. En fijarme en dónde estoy. Y de todas formas paso noches en vela imaginándome en lo que puede ser. Me falta mucho.

Lo conocido

Estoy viendo otra serie a la que no le tengo que poner atención porque la conozco. Es mi espacio vacío. Un lugar donde descansar del constante ir y venir de mi mente.

Nos encanta lo que nos dio felicidad. Hay un impulso natural de regresar a los lugares que nos hicieron felices. Pero nunca hay un regreso real. Hay una visita a lugares que alguna vez conocimos, pero siempre cambian. Nada se queda igual porque nosotros somos siempre distintos.

Es bueno tener sitios a dónde regresar a sentir. Sabiendo que el sentimiento es nuevo. Y que es una bendición volver a tenerlo