Lento

Este año se me está pasando lento

como aletargado, amodorrado, arrastrado.

Un día le pide permiso al otro para amanecer.

Tal vez no quiero que terminen mis treintas.

Tal vez he saturado mi vida de mil cosas.

Tal vez se me está multiplicando.

Pero ya casi es junio.

Tal vez, después de todo, no va tan lento.

Vivir por otros

Que no puedo usar t-shirts de Batman

Ni me puedo poner ganchos en el pelo

Ni salir sin arreglarme a la calle

Ni querer cantar a todo pulmón.

Que la edad me obliga a ser seria

Que mis hijos necesitan mamá formal

Que ya pasó el tiempo de tener aventuras

Y que tampoco puedo esperar más.

Que la belleza se va

El cuerpo envejece

La piel se cae

El deseo decrece.

Y me miro al espejo y allí estoy la misma yo.

La del pelo largo, el cuerpo joven, la cara fresca.

Aunque me esconda detrás de los casi 40 años.

Con ella salgo, todos los días.

Por ella vivo, porque soy mi mejor yo.

Y con ella vives tú. Y te gustamos.

La yo que cambia y la yo que permanece.

Y las dos te queremos. Porque también conocemos tus dos yo.

Todo pasa

El día termina

las flores se marchitan

el deseo se apaga

las estrellas mueren.

Y hay un nuevo amanecer

germinan las semillas

se estrenan ganas

y nacen galaxias.

Nada permanece igual para siempre.

Pero contigo, Amor, se transforma siempre en algo mejor.

Ayer pensé en ti

En un momento de calma me paseé por una Iglesia

La recorrí entre visita y piedad, no sabiendo bien a dónde iba

Pasé frente al Santísimo y me emocioné, un poco de fe recuperada

Seguí el corredor, hacia el otro lado, caminando lento

Y llegué a la capilla que lleva tu nombre, ése que no te gustaba

No quise entrar, excusándome el tiempo corto

Pero regresé y me hinqué y pensé en ti

Y lloré. Lloré porque no estás para verme. Porque no has jugado con mis hijos.

Porque me hace falta tu mano suave en mi cara.

Porque no me dices que estás feliz por mí.

Me haces más falta ahora, que no me duele tanto que no estés.

Decirme que sí

Poder verme en una foto y sonreírle a mis redondeces.

Aceptar con una risa las travesuras de los niños.

Escuchar con más atención las cosas lindas que me dicen.

Decirme que sí soy todo lo bueno a lo que no le presto atención.

Lo que no sabes

No sabes que una sonrisa me atraviesa la cara cuando te miro de repente.

No sabes que mis pensamientos vuelan hacia ti muchas más veces de las que te escribo.

No sabes el salto que da mi corazón cuando te me apareces sin esperarlo.

No sabes que te podría ver todo el día.

Sabes que te amo. No sabes lo rico que se siente.

Contigo puedo

Salir desnuda del baño, sabiendo que no me vas defectos, sino virtudes

Contar todas las cosas que quiero hacer, sin que me hagas cara de «qué loca»

Arreglar el mundo poco a poco, haciendo nuestra parte con lo que nos toca

Hasta pelear, discutir, enojarme, porque sé que nunca me vas a herir queriendo

Contigo puedo ser.

Ser suficiente

Vivo con el casi y el más

Casi tengo el cuerpo que quiero

Casi logro pasar un día sin chingar

Casi me termino de entender

Más tiempo debería leer

Más paciencia debería tener

Más esfuerzo debería hacer

Hasta hoy.

Hoy soy suficiente.

Aprendí

A tratarme como trato a mis amigas.

A tomarme el mundo menos en serio.

A comer mejor y moverme más.

A vestirme para gustarme.

A escuchar con más atención.

Pero, lo más importante, es que aprendí a aceptar que merezco que me ame.