Tres constantes

El cambio constante lo llevamos plasmado en nuestra piel, para acordarnos que nada es para siempre.

Salvo la soledad, pues nadie está con nosotros en nuestro interior.

Y la muerte, que nos acompaña todo el tiempo llevándonos de un hilo.

Y el amor, que hace que podamos seguir viviendo, a pesar de todo.

¿Te recuerdas

que ayer me viste como si fuera la única persona en el mundo?

que me tocaste la espalda en el lugar donde me gusta?

que reíste de mis usuales comentarios caústicos?

que te gusto la ropa que tenía puesta para quitármela?

¿Te recuerdas de ayer, cuando me querías?

Bendición que eso se repita todos los días.

Preguntas y respuestas

No nos sorprendimos, nos conocemos bien

y aún así nos intriga qué hay entre nosotros.

Qué pensamos y sentimos es un descubrimiento

como recordar una historia favorita.

Y al final perderme en unos ojos sin pupila,

negros y dulces.

Recordatorio

Justo en el momento en el que creo que ya se me pasó

el amor adolescente que quiere dormir pegado contigo

el deseo de estar siempre juntos

el sentimiento de necesitarte.

Justo en ese momento en el que creo que soy madura

que mi cariño tiene moderación

que ya no estoy para sentirme arrastrada

que ya soy persona cuerda.

Justo entonces mi subconsciente me regala

uno de esos sueños

y no estás conmigo

y todo vuelve a su lugar.

Regaño

De esos que te alumbran

y duelen porque son ciertos

y cuestan aceptar.

De esos que te hacen replantearte

tu forma de pensar

y cuestionarte

tu forma de sentir.

De esos que liberan

que desatan

que te hacen crecer

y se agradecen.

Escribir duele

Porque no puedo acompañar de una mueca torcida y chistosa un comentario ácido.

Porque las manos haciendo ademanes por el aire se quedan de este lado del teclado.

Porque no puedo explicar varias veces lo que quise decir.

Porque siento que me desnudo frente a un estadio lleno cada vez que lo hago.

Porque me pongo en cada palabra.

Escribir duele porque es el momento en que soy más yo, porque no hay escape de mi mente, porque no tengo con quién pelotear la idea.

Y, cuando termino, me siento liviana y aliviada. Hasta que tengo que volver a empezar.

Frases favoritas

«Los niños están dormidos.»

«Ven más cerca.»

«Me hace falta hablarte.»

«¿Salimos hoy y estamos juntos?»

«Tú siempre estás linda.»

«Me gustas tú.»

«Tengo ganas.»

«Te amo.»