Recobremos

el espacio que queda entre nuestros brazos,

la luz que se refleja en nuestros ojos,

la voz que timbra con una canción feliz,

la vida que nos ofreció la vida.

Cuando fuimos felices

le prendíamos fuego al agua

caminábamos con propósito

nos alimentábamos de miradas dulces

respirábamos al mismo tiempo.

Cuando fuimos felices

nuestros cuerpos se llamaban

no se nos agotaba la risa

el viento nos acariciaba

el mundo tenía color.

Cuando fuimos felices

logramos un amor eterno

alineamos nuestros universos

no conocíamos la derrota

lo nuestro no tenía fin.

Cuando fuimos felices…

como ayer.

Cuando fuimos felices…

como lo seremos.

A veces

…los recuerdos dulces duelen

…las caricias se pierden

…los abrazos de noche se agotan

…las palabras se acaban

A veces la vida te recuerda que hay oscuridad, que no siempre está el sol, que hay silencio.

Y, a veces, eso también está bien.

Para sentirte

Sólo tengo que cerrar los ojos

O abrirlos y ver el cielo

Escuchar la música que me habla de ti

O cantar la que te gusta

Recordar tu piel bajo mis manos

O tu mano en mi espalda

Para sentirte sólo tengo que respirar.

Allí estás.

Pausa

El mundo no va a anunciar que termina

con estruendos de trompetas

y caballos cabalgando.

El ruido del apocalipsis será

la pausa que se escucha entre un

«te quiero mucho»

y un «pero».

 

 

Crear

Cuando hacemos algo nuevo

morimos a lo anterior

y nos renovamos.

Aunque duela

(y siempre duele)

lo hacemos a pesar del dolor.

Porque no podemos dejar de crearnos.

Porque si lo hiciéramos,

si nos quedáramos estáticos

allí sí moriríamos para siempre.

Verte

Por mucho tiempo

escondí hasta de mí misma

mis rincones más oscuros

pensando que si tú los mirabas

ya no me ibas a querer.

Y ahora que se me escaparon

por alguna puerta que dejamos abierta

y, aterrada, te los tuve que mostrar

tú me miras destilando amor por los ojos

y me dices: «siempre lo supe.»