Recordar

No todo ha sido bueno

las cosas a veces son difíciles

hay pérdidas, carencias, alejamientos

mezclado con lo maravilloso

los recuerdos que brillan

las palabras que se guardan.

Si me ofrecieran olvidar

todo lo amargo de mi vida

pero perder también

las cosas dulces,

me quedaría con todo

aún doliéndome algún recuerdo.

Un tatuaje que diga…

… no traiga monstruos, aquí se los damos.

… no te pongas nada, yo te doy mis ganas.

… no abra la puerta, se salen las tentaciones.

… quédese cerca, tal vez lo muerden.

… no mire a los ojos, si parpadea lo besan.

… no se asome al abismo, allí se mira el reflejo.

… no se vaya muy lejos, la felicidad está cerca.

… traiga sus ganas, aquí se las atendemos.

… abra las manos, damos clases de braille en vivo.

… hable quedito, aquí nos gustan las cosas al oído.

… quédese, tal vez le gusta.

Un tatuaje que diga que te quiero para tanto, que casi no te quiero más que para siempre.

Precisión matemática

Nada como el tiempo

para demostrarnos que todo es relativo

que podemos medirlo con un reloj

y aún así sentirlo diferente.

Los sesenta segundos que pasan

cuando se esperan malas noticias

se arrastran por el cuerpo desgarrándonos.

Y luego vuelan en el viento

cuando nos divertimos

escapándose como conejos.

O sentimos la completa

flexibilidad de unas horas

si de noche el sueño nos vence.

Creer que el tiempo es nuestro

porque lo podemos ver dar la vuelta

agarrado de las manecillas del reloj

es creer que tenemos vida

sólo porque existimos.

Tres constantes

El cambio constante lo llevamos plasmado en nuestra piel, para acordarnos que nada es para siempre.

Salvo la soledad, pues nadie está con nosotros en nuestro interior.

Y la muerte, que nos acompaña todo el tiempo llevándonos de un hilo.

Y el amor, que hace que podamos seguir viviendo, a pesar de todo.

¿Te recuerdas

que ayer me viste como si fuera la única persona en el mundo?

que me tocaste la espalda en el lugar donde me gusta?

que reíste de mis usuales comentarios caústicos?

que te gusto la ropa que tenía puesta para quitármela?

¿Te recuerdas de ayer, cuando me querías?

Bendición que eso se repita todos los días.

Preguntas y respuestas

No nos sorprendimos, nos conocemos bien

y aún así nos intriga qué hay entre nosotros.

Qué pensamos y sentimos es un descubrimiento

como recordar una historia favorita.

Y al final perderme en unos ojos sin pupila,

negros y dulces.

Recordatorio

Justo en el momento en el que creo que ya se me pasó

el amor adolescente que quiere dormir pegado contigo

el deseo de estar siempre juntos

el sentimiento de necesitarte.

Justo en ese momento en el que creo que soy madura

que mi cariño tiene moderación

que ya no estoy para sentirme arrastrada

que ya soy persona cuerda.

Justo entonces mi subconsciente me regala

uno de esos sueños

y no estás conmigo

y todo vuelve a su lugar.