De vuelta a las preguntas

Comenzamos la conversación

haciendo las preguntas importantes

cuál helado es tu favorito

la canción que escuchas

cómo tomas el café.

Nada es superfluo

cuando te quieres despertar

y saber a qué sabes

antes de decir buenos días.

Es cuando nos dejamos de buscar

en los espacios pequeños

que se destruyen los puentes

y fluye el olvido entre los dos.

Te quiero encontrar en el olor que prefieres

vestirme de tu color

comprar el vino que te guste

saber en dónde habitas.

A veces lo he olvidado

regresar cuesta, se lleva más carga

por eso vuelvo a preguntarte

de qué lado de la cama prefieres amar.

Mi lista de deseos

Quiero un jardín japonés

bambú alrededor y peces en medio

los puentes y cataratas, portales suaves

quiero flores colgantes

a donde lleguen colibríes

colores encendidos, olor a lavanda

quiero una silla bajo la sombra

cerca de donde sopla el viento

protegida de la lluvia

quiero que esté a una puerta de distancia

el lugar en donde te encuentre

hasta cuando no estés.

Una moneda

Le doy vueltas a la moneda que sostengo en la mano

Misma rueda, distintos lados.

Te miro en uno, la cara hacia mí,

en la parte escondida estoy yo.

Compartimos el círculo,

sin vernos.

1000 de todo

Doblo mil garzas

sujeto mis manos

en movimientos iguales

pero todas son distintas.

Se necesita mil de todo

para hacer todas las posibles formas

besar con todas las ganas

quedarse con todos los sabores.

Necesito mil maneras

de verte despertar

para soñar contigo

mil noches más.

Una noche de jazz

Entré al infierno en una noche de jazz

el Diablo debe haber estado de buenas

sonaba una canción para apagar la luz

prenderle fuego a los barcos

con todos los marineros adentro

besarse a la luz de la hoguera

y olvidar los gritos del fondo.

El Diablo sabe muy bien

cómo se siente amar sin futuro

por eso inclina la inspiración al desencanto.

También conoce, estoy segura,

el flotar en un mar de noche

así como siento

cuando me sumerjo en tus ojos

y tú te sumerges en mí.

Rico infierno, al menos esta noche.

El tiempo más triste

Dejé de hablar de ti en presente

cuando no te pude conjugar en futuro

el pasado se hizo menos que perfecto

ya no hay más que el final

y ahora sólo hablo de ti

declinando el futuro

en lo que nunca será.

Me voy a morir mañana

Que es cualquier día que no es hoy

en el futuro que viene

pero no sé cuándo.

Me voy a morir mañana

lo sé y no me importa

tampoco puedo evitarlo.

La muerte es una buena amiga

nunca se aparta de mi lado

espero que me proteja de la enfermedad.

Con certeza, sin lugar a dudas,

me voy a morir,

pero no hoy.

Cazar un lobo

Te mandaría en la noche a encontrar la luna sobre un lago

que el viento frío te curta la piel tierna aún, y sientas miedo.

Pasarías noches con hambre, recordando el calor de mi cocina

querrías un plato de algo humeante, que te acaricie el alma.

Te mandaría a pescar un tiburón, los dientes haciendo fila para morderte,

en un océano sin orilla, que la sal curta tu piel dulce y el sol la dore.

Flotarías al límite de las estrellas, viendo cómo se expande la galaxia,

añorarías tu cama firme, sin olas, sin peces y la sombra del techo.

Te dejaría caer por una torre con alas que no se derritan,

que vueles tan cerca del sol como quieras y nunca te desplomes.

Hijo mío, te diría que tienes que cazar un lobo, todos los días,

el que llevas dentro, para domarlo y tener toda su fuerza cuando la quieras.

Y, como todas las madres que han sacado niños queridos al mundo

para que se conviertan en buenos hombres,

continuaré siendo puente, faro, calor, comida, pasado firme, viento, océano,

forjaré cualquier arma que necesites para salir.

Te alejarás, como debe ser, y yo permaneceré para que vuelvas cuando quieras.

¡Felices trece años, pequeño pedazo mío, ve a cazar!

En silencio

Hay un pedazo de suelo

en donde busco la ausencia de ruidos

un lugar en que nada suena a nada

despliego con esperanza la colcha

veo pasar una nube en futuro

hay silencio, por un instante

dura muy poco, menos mal

porque mi vida está llena

de risas, gritos, tambores, música

y tu voz que me llena el alma

aunque no me hables.