El ser esponja

Somos esponjas que absorben la felicidad,

nos ensanchamos, crecemos

para regresar a nuestro tamaño

cuando pasa el momento.

Lo único que nos cambia,

es la tristeza,

que llega con un par de tijeras

y nos quita pedazos,

nos transforma, nos rearma.

Para luego volvernos a llenar,

cuando llega otra vez la felicidad.

Diferentes.

Poseer el universo

El color de la noche que llevas en los ojos

absorbe la luz que sale de los míos.

Nos envolvemos en un olvido voluntario,

fuera de nosotros no hay nada más.

Juntos, tenemos al universo, porque nos tenemos.

Suéltame

Porque me aferro a ti para volar.

Suéltame.

Porque mis pasos sólo andan con los tuyos.

Suéltame.

Porque sólo respiro de tu aire.

Suéltame.

Porque hasta en mis noches sueño contigo.

Suéltame. Y nunca me dejes ir.

Lloremos

Porque nos dolemos.

Porque nos amamos.

Porque nos extrañamos.

Porque estamos alegres.

Porque estamos tristes.

Lloremos porque podemos, porque nos sale, porque los ojos dicen más de lo que pueden las palabras.

Lloremos porque es bonito, porque es feo, porque es lo que podemos hacer.

Y, luego de llorar, sigamos riéndonos como siempre.

Caernos

A veces, la vida nos empuja

para que caigamos desde donde más nos duele

y nos hagamos pedazos,

sólo para que, al buscar entre lo roto,

podamos dejar atrás lo que ya no sirve

y nos rearmemos con lo que más nos gusta.

De lo que estamos hechos

Estamos hechos de palabras que nos dan forma,

Nos atan las que soltamos al viento,

Nos esconden las que no dejamos salir,

Se nos desbordan y nos arrastran,

Nos definen y nos recrean.

Las palabras nos dicen quiénes somos.

Le dan forma al humo de nuestros recuerdos.

Estamos hechos de palabras.

Las que decimos. Las que nos dicen. Las que dejamos de decir.