Somos esponjas que absorben la felicidad,
nos ensanchamos, crecemos
para regresar a nuestro tamaño
cuando pasa el momento.
Lo único que nos cambia,
es la tristeza,
que llega con un par de tijeras
y nos quita pedazos,
nos transforma, nos rearma.
Para luego volvernos a llenar,
cuando llega otra vez la felicidad.
Diferentes.
