Como que no sé que lo haces
Para quedarte un momento
Con el momento que ya se fue
Y que no quise darme cuenta
Que ya se había pasado
En el momento que la tomaste.
Como que no sé que lo haces
Para quedarte un momento
Con el momento que ya se fue
Y que no quise darme cuenta
Que ya se había pasado
En el momento que la tomaste.
A veces puedo muy, muy poco,
Un pequeño beso, un rápido abrazo.
A veces puedo menos
A penas una sonrisa.
Pero he encontrado que hacer lo que puedo
Es todo lo que puedo hacer.
Salieron a bailar de nuevo
los fantasmas de tu recuerdo
y me los tuve que poner en la piel.
Me busqué las letras escondidas
entre el cansancio de las noches de desvelo
todas las que bailan sin sentido
cuando me siento a esperar poder regresar a dormir.
Estoy llena de nada, de falta, de vacío.
Lo único que existe es la búsqueda.
Voy a llenarme del desorden al dormir,
para que las palabras vuelvan a ponerse en fila
haciendo algún tipo de sentido.
No sé cuándo volveré a caminar con otro propósito
que el poner un pie frente al otro porque hay que avanzar.
Vivir día a día hace todo nuevo cada vez,
pero cada vez hay que volver a comenzar.
No se imagina uno nunca, lo que puede suceder, aunque viéndolo hacia atrás, lo identifique. Los golpes duelen más cuando uno no los espera, el suelo se siente más duro y cuesta respirar.
Pero hay que levantarse.
Derramamos vino en nuestras bocas
llenando los odres sin fondo
nos dimos besos por gusto
recibiendo sin dar nada a cambio.
Contuvimos el deseo entre las manos
abiertas para dejarlo escapar,
gastamos el sabernos
antes de llegarnos a conocer.
Nos dejamos sin nada.
Alguna vez creímos que la Tierra era plana
Que el sol giraba a nuestro alrededor
Que los demonios existían
Y que les importábamos a los dioses.
Alguna vez creímos en dragones,
En bosques poblados de hadas
En portentos escritos por las estrellas
Y que teníamos un destino.
Ahora ya no creemos en la magia
Ni el destino, ni los dioses, ni dragones.
Pero nos seguimos ilusionando con el amor.
Si vas a borrar algo de tu memoria
que sea el recuerdo de mis ojos
para que te vuelvas a sorprender
cuando te miren como yo lo hacía.
Caminé al borde de tus ojos,
incliné la cabeza para verme reflejada allí
intentando encontrarme en cómo me miras
me caí dentro de ellos
no tienen fondo
estoy flotando sin corriente en un espacio vacío
todo brilla en esta oscuridad
de un cielo sin estrellas.
Aún no sé cómo me miras.
Sólo hay distancia
entre dos objetos
que no se pueden mover.
Todo lo demás
es voluntad
o su ausencia.