Poemas de otra gente

Leo poemas escritos para otras personas

los quiero para mí

La música de las palabras destiladas

hasta ser punzantes.

No hay poema dulce.

Si lo es, no es poesía, es publicidad.

Todos lo que se quedan pegados nos desgarran.

Tal vez por eso no leo tantos

los que más me gustan son los que duelen

y no quiero hacerme daño, no seguido.

Quisiera yo empuñar esa daga

y hacerte que te abras en mis manos

sobre tus manos sosteniendo una página abierta.

A lo mejor sólo necesito encontrar algo escrito por otro

y leértelo para que sea mi voz la que te hiera.

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