Voy caminando a tientas
en plena luz del día
mis pasos son inseguros
y no entiendo nada
el camino no es más claro
sólo porque lo pueda ver.
Voy caminando a tientas
en plena luz del día
mis pasos son inseguros
y no entiendo nada
el camino no es más claro
sólo porque lo pueda ver.
Te voy a comer los ojos
me dijiste esa vez
los cerré de inmediato
y vi tu imagen impresa en mis párpados
desde entonces los tienes, mis ojos
para verte siempre.
Me quedaron dos pedazos de vidrio en el dedo
diminutos, no los miro ni con lupa
los siento cortarme la piel, intensos
dolor real, herida invisible
prefiero un cuchillo que pueda agarrar
siempre es mejor ver la sangre fluir
que sentirla debajo de la piel.
Enchíclame el tiempo
que se expanda entre los dos
pegajoso en los extremos
que no se rompa, que no se rompa
estiremos la horas que nos quedan
las agujas pueden dormir
nosotros inflemos una bomba
que no explote, que no explote
hasta que se nos acabe el sabor.
El corazón es un monstruo
al que presentamos
nuestra juventud,
renovada con cada ilusión
sacrificada en el altar de la esperanza
nos adentramos una y otra vez
en el laberinto sin hilo
no sale quien entró
sobrevive alguien más
que cree que mató a la bestia
y se olvida del dolor
hasta que vuelve a presentarse
ante el mismo altar, mismo monstruo
mismo devorador.
¿Salió el sol allá?
hoy ha llovido todo el día
mándame tu clima
tengo frío
y ganas de bajarme de esta rueda
que no se detiene
tal vez tu sol le sirva de cuña
o de puente a otro día
en que no se respire tanta agua.
Si me mandas tu sol
prometo devolvértelo
cuando el cielo se te desborde
y tengas riesgo de enmohecer.
No sé qué siento cuando quiero
cualquier cosa, todas,
si un helado es un abrazo
o el vino un viaje
pero quiero, lo quiero todo
el aire entre mis manos
un mar para mis ojos
también no querer
que ya es querer algo
y no saber si es uno o lo otro
porque al final, si te tengo,
da lo mismo.
Todo está al lado
el pájaro que busca comida en la grama
el cielo despierto temprano
el cuerpo que sigue la mano que sostengo
la vida del otro, junto a la mía
adelante y atrás no existen
sólo los miro para recordar
que el beso que quiero
me espera al darme la vuelta.
Después de todo
quedar vacía
pero no, no es cierto
siempre estoy yo
que permanece
hasta sin ti.
Ayer te escuché
una inflexión de voz
que no conocía
y eso que yo soy experta
en todos los tonos que tienes
me sorprendió darme cuenta
que aún me faltan tantos lugares tuyos
que no he visitado todos tus rincones
que me queda mucho por recorrerte
dicha la mía