Aprendí a tocar mi voz
para cantarte sueños
en los que no te vayas.
Hice un espejo de mis ojos
en el que te guste verte
y sea el portal que atravieses.
Te voy a enseñar mis partituras
tú también puedes aprender
a tocar la música que nos gusta.
Aprendí a tocar mi voz
para cantarte sueños
en los que no te vayas.
Hice un espejo de mis ojos
en el que te guste verte
y sea el portal que atravieses.
Te voy a enseñar mis partituras
tú también puedes aprender
a tocar la música que nos gusta.
Siempre hay distintos lugares
dónde pararse y ver
todo cambia, depende del ángulo
cualquier cosa deja de ser fea
con la luz correcta.
Para cambiar la experiencia
sólo hay que cambiar de lado.
Estás enorme, Canche
entre tus manos y tus pies
puedo construir una balsa
apenas te reconozco la cara
tienes todo el pelo encima
podría cargarte, tal vez
pero ya no te dejas
y tengo que robarte un abrazo
ahora soy ninja de cariño
Canche, me quedas muy alto
te sientas muy lejos
y aún te falta camino
me consuela saber
que volveremos a coincidir.
No se puede
tenerlo todo siempre
pero si un pedazo
y luego otro
el infinito se come en piezas.
Lo apunté, te dije,
pero mentí, nunca apunto.
Creo que lo voy a recordar,
a ti nunca te he olvidado.
Hasta que le pasó a ese nunca
lo que sufren los siempres. Se acaban.
Tal vez no te olvidé,
sólo dejé de pensarte.
La próxima lo apunto.
O te olvido para siempre.
Se destiñó la tinta
con que escribimos nuestros planes
los dejamos tanto tiempo al sol
ya no se lee nuestra vida
pero queda la hoja en blanco
y yo traigo otra pluma.
Si llueve, mejor, así no salimos
vemos tele, series casi buenas
nos quedamos en la cama
buscando qué comer
un día en el que no pase nada
donde el tiempo se agote en granos sueltos
y tu cuerpo no se separe del mío
quiero un día sin eventos
uno de esos que se guardan
en la caja de lo común
porque de esos días
se construye la vida
y, contigo, ninguno es aburrido.
Quiero vivir al fondo
del pozo de tus deseos
robar todas las monedas
que tires sin pensar en mí.
El tiempo se esconde
en un lugar
entre el ahorita de quien no piensa llegar
y el ya voy del adolescente cuando se le llama.
A diferencia de no entender
porque no quiero
me hablas y no comprendo las palabras
caen de arriba y pierden sentido en el aire
las recojo, los pedazos
y la frases que armo al final
sólo se parecen a lo que dijiste
pero no son iguales
tal vez mejor así
porque puedo hacer que me digas
cualquier cosa que quiera.