Sí, encontraste el lugar
¿te perdiste? Tardaste mucho
allí estuve, esperando
hasta que me fui.
Sí, encontraste el lugar
¿te perdiste? Tardaste mucho
allí estuve, esperando
hasta que me fui.
Hoy hay más noche
más oscuridad
más frío.
Hay que estar más acostados
prendernos más tiempo
estar más cerca.
¿El vacío que dejaste?
allí sigue, igual de infinito,
no lo voy a llenar
tampoco está a tu disposición
no quiero regresar allí
si al fin logré salir
quedará de advertencia
un monumento a lo que eres ahora.
¿Estabas allí?
Si te hubiera visto
te habría sacado
tomada de la mano
suave, con paciencia
no tienes nada que hacer allí
nadie te ve
ni yo, que siempre te busco
había demasiado alrededor
te perdiste, te perdí
¿ya nos encontramos?
sujétame del brazo
seamos nuestras madejas
aunque sea para no salir
pero juntos.
Se te caen las hojas, Corazón,
te llenas la mano de pastillas por las mañanas
tu fuego ya no quema, alumbra
cambias de color, hoja casi vieja,
hace dos estaciones que fue tu primavera
pero este rojo no se te mira mal
y aún te corre la sangre caliente
llevas bien tu otoño, Corazón.
No hay línea recta
ni monumento
que no sea artificial
las palabras son inventos
y el tiempo una idea
con que vestimos nuestros días.
Todo lo hemos hecho para permanecer
pero al final nada queda.
Ponte de cabeza
quiero verte al revés
reconocerte en cada ángulo
tu espejo, una foto,
que no haya forma
de no saber que eres tú.
Hay tanto espacio entre nosotros
todo ese aire, calles, nubes
los árboles que se mecen
las personas que te miran
nos une
mientras más distancia
más cosas sirven de puente.
El corredor de la casa era largo
cuando lustraban el granito
el suelo era resbaloso
nos resbalábamos en calcetas
con mi mamá, cuando aún podía,
riéndonos tanto
siempre cabía la posibilidad
de lastimarnos
nunca sucedió
me queda la sensación de peligro evitado
y la risa de mi madre.
Escoge el corazón, cariño mío
que la cabeza sirve para agarrar los calcetines negros
o la carrera que te va a deformar.
Usa el corazón, Corazón,
para sacar el próximo libro
pedir la comida
poner la película.
Prefiere el corazón, siempre,
aunque escoja mal (es muy impulsivo)
y su decisión lo rompa
dejándote el dolor.
Porque no importa qué escojas,
la vida duele.
Mejor haberla gozado antes.