Contigo no soy nada
ni nadie, ni todo, ni algo
no soy tuya, tampoco no lo soy
contigo estoy
no necesito nada más
y eso es todo.
Contigo no soy nada
ni nadie, ni todo, ni algo
no soy tuya, tampoco no lo soy
contigo estoy
no necesito nada más
y eso es todo.
Me levanté y no había piso
floté rápido hacia abajo
me recibió la sorpresa
duele eso, deja marcas.
Al final, allí estaba el piso.
Si no sintiera
podría verte objetivamente
te daría siempre la razón
tal vez te querría mejor, aunque menos
o te dejaría ir,
si no sintiera,
sin que me doliera verte partir.
Pero el dolor también es rico
la pasión calienta antes de quemar
y a mí siempre me ha gustado el fuego.
¿Qué tiene tu atención
que me obliga a buscarla?
Tu mirada me sujeta
pesa, es una trampa
no quiero soltarme.
¿Me estás cazando?
Sí, encontraste el lugar
¿te perdiste? Tardaste mucho
allí estuve, esperando
hasta que me fui.
Hoy hay más noche
más oscuridad
más frío.
Hay que estar más acostados
prendernos más tiempo
estar más cerca.
¿El vacío que dejaste?
allí sigue, igual de infinito,
no lo voy a llenar
tampoco está a tu disposición
no quiero regresar allí
si al fin logré salir
quedará de advertencia
un monumento a lo que eres ahora.
¿Estabas allí?
Si te hubiera visto
te habría sacado
tomada de la mano
suave, con paciencia
no tienes nada que hacer allí
nadie te ve
ni yo, que siempre te busco
había demasiado alrededor
te perdiste, te perdí
¿ya nos encontramos?
sujétame del brazo
seamos nuestras madejas
aunque sea para no salir
pero juntos.
Se te caen las hojas, Corazón,
te llenas la mano de pastillas por las mañanas
tu fuego ya no quema, alumbra
cambias de color, hoja casi vieja,
hace dos estaciones que fue tu primavera
pero este rojo no se te mira mal
y aún te corre la sangre caliente
llevas bien tu otoño, Corazón.
No hay línea recta
ni monumento
que no sea artificial
las palabras son inventos
y el tiempo una idea
con que vestimos nuestros días.
Todo lo hemos hecho para permanecer
pero al final nada queda.