¿Ya te lo dije?
¿cuándo?
si no recuerdas
te lo puedo repetir
y si tienes memoria
olvídalo.
Así lo vuelvo a decir
para volverlo a sentir.
¿Ya te lo dije?
¿cuándo?
si no recuerdas
te lo puedo repetir
y si tienes memoria
olvídalo.
Así lo vuelvo a decir
para volverlo a sentir.
Fuiste a un lugar que conocí
hace tanto tiempo, que no lo recuerdo
y si me llevas, será nuevo para mí
como lo es la vida a tu lado.
Hueles a grama
cuando sale el sol
y brillan las gotas de agua.
A selva recién plantada
a sombra fresca bajo un árbol.
Hueles a verde, a nuevo,
a todas las posibilidades
a humo mágico
y a mi lugar favorito.
Era más joven hace unos años
de niña era más fácil ser feliz
la ropa me quedaba mejor
y, antes de conocerte,
estar sin ti no me pesaba.
¿Por qué la vida pide
que uno tome buenas decisiones
que duelen tanto?
Se paga en tristeza
lo que se nos antojó en un impulso
que sabíamos bien,
no nos convenía.
Te preguntan por golpes, enfermedades, historia,
contesto por ti, todavía
porque aún eres más mía que de nadie
ni siquiera tú te conoces tan bien.
De eso ya no me queda mucho tiempo.
Tener la vista nublada
esconde defectos, aumenta la luz
la felicidad borra, ignora, esconde
el dolor devuelve el enfoque
aunque no queramos ver.
Dejé una camisa en tu casa
quédatela, huele a lo que fui contigo
y esa ya no soy yo.
El cepillo de dientes lo tiré,
tampoco están mis fotos,
no quiero verte ni desde el papel.
No queda nada mío que me devuelvas
lo que te di, es tuyo
y lo que me llevo… no me lo puedo arrancar.
Siempre quiero lo mismo
no siempre de la misma forma
el último lugar en el camino no cambia
sí la manera de llegar
porque mi esencia es igual
pero no mi forma.
Sentirse sin piel
la sangre a cielo abierto
el corazón descubierto
y, sabiendo que te pueden llenar de ácido,
pedir que no te lastimen.