Cada vez que fui otra
cuando estaba contigo
murió la que estaba antes
y ahora que te vas
muere ésta también.
Cada vez que fui otra
cuando estaba contigo
murió la que estaba antes
y ahora que te vas
muere ésta también.
Todo lo que te escribí y olvidaste
los encargos de las compras
las travesuras de los niños
los mensajes de mediodía
los reclamos llenos de amor dolido
la tarjeta de cumpleaños
el poema de los viernes
los adioses y las bienvenidas
mi vida con la tuya,
todas fueron para otro tú
que las olvidó.
Hacer la misma cosa
y saber que no es igual
nada se repite aunque regrese
dejar ir ayuda a volver a tener
lo mismo.
Puedo no hablar y entretenerme
pasar las horas sin nadie alrededor
la música la escojo yo
decido qué comer
puedo sola
me gusta estar contigo.
El tiempo es el traje
con que se viste la vida
y nosotros lo cosemos a la piel
sólo nos dan uno
mejor cuidarlo.
Sin ruido y sin luz
regreso al principio
pero ahora sé
qué hay afuera.
¿Si yo fuera la puerta
que te lleve a donde quieras
la atravesarías?
¿No tienes miedo de encontrar
que lo que quieres está de este lado
y lo perdiste al buscarlo?
Quiero levantar todo el peso del mundo
desvelarme bailando
ir a todos los conciertos
vivir todos los años, quedarme joven
lo quiero todo, aunque no se pueda al mismo tiempo
Cuando era invisible
no me gustaba nada de lo que veía en mí
me cambié la mirada y el gusto
la forma de ponerme los zapatos
el lado hacia donde giraba al bailar.
Todo me parecía poco, pequeño.
Algo debía faltarme.
Ahora me ves. Y todo me gusta de nuevo.
Empezar el día contigo
tu olor verde y tus ojos cerrados
el recuerdo de ayer
cómo se termina el tiempo hoy
pero si no fuera así la mañana
habría otras
y todo estaría bien.