La comida casi fue rica
el clima poco menos que bueno
a la ropa le faltó una pulgada para ceñirme
y tú, por poco me quisiste.
La comida casi fue rica
el clima poco menos que bueno
a la ropa le faltó una pulgada para ceñirme
y tú, por poco me quisiste.
¿Tú mudas de piel
cuando te toxo?
¿Pasa el fuego arrasando
lo que hubo antes de mí?
¿Te inunda mi marea
llevándose tus barcos viejos?
Porque yo contigo
siempre soy nueva.
Espero que el fuego de tu piel
no termine de quemarme.
Y si no fueras mi destino
me borraría las manos
para escribirte en ellas.
La comida, el sabor que invade la boca
los colores de la madrugada, tan escandalosos
el olor del huele de noche que llena de dulce el aire
la música, los libros, los amigos, tú.
Nada me gusta, eso es muy poco.
Entre no sentir y sufrir
prefiero lo segundo
esconderse es otra forma de morir
sin que nadie te recuerde
el dolor pasa
el recuerdo queda.
Si no fuera por el desafío
los tonos altos y discordes
la falta de comunicación
la franca rebeldía inútil,
probablemente no querría que te fueras
y que tuvieras tu propia vida.
Sabia naturaleza.
Tus noches larga
mis madrugadas tempranas
animal nocturno
ave mañaneta
y aún así
la vida nos coincide.
Quién iba a saber
que vivir fuera tan agotador
tal vez sólo sirva
para querer descansar siempre.
Lo único que necesito
para sentirme bien
es que pase el tiempo
y me vuelvas a ver.