El lugar que más duele
es desde donde más se quiere.
Es un buen intercambio.
El lugar que más duele
es desde donde más se quiere.
Es un buen intercambio.
He andado tanto este camino
que no hay regreso
ni salida
sólo queda dejar el trazo.
Yo sí supe
cuando fue la última vez
que me diste la mano
compartiste mi cama
me dijiste que me amabas
tenían sabor a frío
a puente sin orilla
a triste.
No tengo ganas de escribir
ya todo está dicho
lo que queda quema
y quiero que crezca la grama después.
Cada vez que fui otra
cuando estaba contigo
murió la que estaba antes
y ahora que te vas
muere ésta también.
Todo lo que te escribí y olvidaste
los encargos de las compras
las travesuras de los niños
los mensajes de mediodía
los reclamos llenos de amor dolido
la tarjeta de cumpleaños
el poema de los viernes
los adioses y las bienvenidas
mi vida con la tuya,
todas fueron para otro tú
que las olvidó.
Hacer la misma cosa
y saber que no es igual
nada se repite aunque regrese
dejar ir ayuda a volver a tener
lo mismo.
Puedo no hablar y entretenerme
pasar las horas sin nadie alrededor
la música la escojo yo
decido qué comer
puedo sola
me gusta estar contigo.
El tiempo es el traje
con que se viste la vida
y nosotros lo cosemos a la piel
sólo nos dan uno
mejor cuidarlo.
Sin ruido y sin luz
regreso al principio
pero ahora sé
qué hay afuera.