Para siempre

Me dijiste “para siempre”

creyendo que el tiempo era una línea

y que la podías cruzar.

Pero el tiempo es un círculo

que a veces te alcanza por detrás

y primero llega el nunca.

Ver

Logré ver el mar

Ondeando verde

Sobre la copa de un árbol.

A veces miro la eternidad

Cuando me fijo en el reloj

Y deseo que no avance.

O el universo

Cuando cierro los ojos

Y recuerdo los tuyos.

Hasta eso

Ni el tiempo que recuerda su principio

y conoce el número de minutos hasta su fin.

O el mar que lleva contadas

las olas que le faltan para secarse.

Una estrella que sabe

el agujero negro que le espera.

Lo infinito tiene límites

y lo eterno un hasta aquí.

Yo sé que todo termina

pero nado en tus ojos y lo olvido.

Los corazones

Los corazones que se rompen

Dejan entrar el tiempo a los lugares

En donde se guardan los recuerdos

Que creíamos para siempre.

Se escapa el tiempo

La luz desgasta el momento

Y ya sólo sirven

Para seguir bombeando.

El problema de romperlos

Es que siguen trabajando

Y una herida necesita reposo

Para sanarse y reconstruirse.

Pero somos seres que viven

No paramos un momento

No les damos tregua

A nuestros sentimientos.

Así, las fisuras apenas se juntan

Nos quedamos frágiles

Necesitamos construir jaulas

Que nos protejan del exterior.

Como tazas de barro rajadas

En las que se sigue vertiendo líquido

Sabiendo que, tarde o temprano,

Quedarán inservibles.

Tal vez, al final de cuentas,

De eso se trate la vida.

La eternidad

Sólo existe eternidad en las piedras,

el cielo, la orilla de una playa,

las montañas, el viento.

Las cosas son eternas

como es eterno todo lo que no vive.

Nosotros somos pasajeros.

Irremediablemente.

Pero somos inmortales

porque podemos dejar a alguien que nos piense

aún cuando no estemos.