Ropa de otra gente

Tengo frío

me abrazo con el abrigo de mi mamá

igual ayer me senté

en donde vive la nostalgia

un lugar que visitaba con mi papá

y no me alcanzan los recuerdos

para quitarme el frío

ni las ganas de estar cerca

me tengo que conformar

con la ropa que me queda guardada

que fue de otra gente

y ahora casi es mía.

Un día perdido

Extravié un día entre la cama

tal vez porque no la hice

yo no salí de ella

todo el día

y ni fue barco ni altar

sólo fue cama donde dormir

suficiente para estar

no pude hacer algo más

tal vez no fue un desperdicio

pasar sin hacer nada

y limitarme a existir.

Lo más sencillo

El pedazo más lindo del día

no se puede describir con justicia

porque siempre es lo menos dramático

el agua fría que pasa por la garganta

la nube iluminada por detrás

un pájaro que se despierta

y el lenguaje se queda corto, por cotidiano, por común

la divinidad se esconde

entre cada momento sencillo.

Se cayó la última

Se me derrumbaron las palabras

una a una las letras

disueltas entre aire, agua, sal

todo lo que te habita

y se desborda cuando me hablas

el alfabeto entero en el suelo

lanzado de mis labios

lo recojo

y lo vuelves a tirar.

Sacarlo todo

Voy a tirar una cosa al día

necesito espacio, no cabemos

hay tantas palabras que no he dicho

deseos sin cumplir

ideas que no escribo

y luego estás tú

que ocupas todo.

Tal vez me mude a otra mente

y te traiga conmigo.

Una arruga

He planchado tantas veces,

tan mal esta manga

que dejé huellas de aprender

igual que la vida me las deja

sobre la piel

cada vez que da vuelta el calendario.

Qué lástima que para esas arrugas

no hay planchas que valgan.

No sé hablar en serio

Te digo las cosas con una risa

todo, hasta las que están bañadas en lágrimas

porque reírme me hace líquida

y las piedras no me duelen

sólo ruedan, las persigue mi voz

en vez de llamarte y que no vengas.

Para verte

Te voy a comer los ojos

me dijiste esa vez

los cerré de inmediato

y vi tu imagen impresa en mis párpados

desde entonces los tienes, mis ojos

para verte siempre.

Cortadas

Me quedaron dos pedazos de vidrio en el dedo

diminutos, no los miro ni con lupa

los siento cortarme la piel, intensos

dolor real, herida invisible

prefiero un cuchillo que pueda agarrar

siempre es mejor ver la sangre fluir

que sentirla debajo de la piel.