Me gusta el límite
que le pone mi piel a la tuya
entiendo, creo, en dónde termino
en dónde empiezas
porque siempre que te acercas
confundo mi aliento con tu voz
mis manos con tu pelo
mi olor con tu sabor
siento que me derrito
pierdo la forma
sólo me queda la frontera
que tocas cuando te aferras.
