Nada me gusta

La comida, el sabor que invade la boca

los colores de la madrugada, tan escandalosos

el olor del huele de noche que llena de dulce el aire

la música, los libros, los amigos, tú.

Nada me gusta, eso es muy poco.

Dejarte ir

Si no fuera por el desafío

los tonos altos y discordes

la falta de comunicación

la franca rebeldía inútil,

probablemente no querría que te fueras

y que tuvieras tu propia vida.

Sabia naturaleza.

Pertenencia

Si te pongo nombre,

¿eres mío?

Responderás a mi voz

cuando te llame

aunque no estés

sólo con decir

el nombre que te puse.

Será mía esa parte tuya,

porque sólo yo te llamo así.

El último

Pensar que le di tanta importancia a primeras veces

los principios se repiten cada día

siempre hay un primer beso por darse mañana

quiero lo último. La última mano,

la última boca, el último cuerpo.

Los finales sí son para siempre.