Entre la emoción y la palabra
la distancia es un aliento
o se echa gasolina en un fuego
que no siempre se puede apagar
como contigo.
Contigo no quiero respirar
que arda todo.
Entre la emoción y la palabra
la distancia es un aliento
o se echa gasolina en un fuego
que no siempre se puede apagar
como contigo.
Contigo no quiero respirar
que arda todo.
Entre las cosas que huelen bien
la ropa caliente de la secadora
el pan recién horneado que no como
esa flor que nunca he visto en el bosque
mis hijos, de pequeños, ya no
está tu recuerdo atrapado en un collar
esa perlas todavía huelen a ti
por eso no las uso, se va a gastar lo que me queda de tu olor.
La vida se esconde entre la ropa sucia
las comidas por hacer
la cotidianeidad es buen camuflaje
trato de recordar que eso envuelve
lo importante, las cosas que se escriben con mayúscula
la Verdad, la Justicia, el Derecho
son joyas brillantes pero pequeñas
y es fácil perderlas de vista
hay que pensar en ellas
porque si no están
para qué estoy planchando las camisas.
Lávame la vida
aunque no salgan las manchas
no todas
me la quiero poner limpia
descosida, un poco
más suave, cómoda
hasta que ya sólo me sirva
para irme a dormir.
Si te digo que te extraño
miles
con la lengua atravesada entre los dientes
porque no me gusta decirte que te extraño
mucho
y se me traban los dedos sobre el teclado inexistente
para no decirte lo tanto que te extraño
tanto
aprovecha.
De joven me importaba
qué pensaras de mí
como si tu idea fuera mi realidad
ahora sé que los pensamientos cambian
lo que queda es la sensación
la piel enchinada con la cercanía
el recuerdo fijado a olores dulces
lo que te hago sentir.
Hay fuego en el cielo
pero no aquí
sólo sentimos el calor
sin ver las luces
aunque no tenemos el humo
igual nos quemamos todos
si no es así el infierno
esto se le parece.
No quiero ser como tú
lo siento
vi cómo perdiste la vida
entre la tristeza y el anhelo
no quiero que me traicione el cuerpo
ni necesitar validación donde no la dan
no quiero vivir con dolor
y creo que tú tampoco quisiste
que yo fuera como tú.
Tener tos es horrible
no tiene nada de atractivo
esa expulsión violenta, involuntaria de aire
hace que te miren con cara de germen
hasta el estómago se manifiesta con más privacidad
la tos es inapelable, incorrecta, insociable
nada sexy como una pequeña fiebre
de esas que dan brillo a los ojos
y color a las mejillas
la tos sólo le proclama al mundo
que estás enferma, que se alejen
no cesa ni de noche, qué pesada
se ríe del jengibre y la miel y el tomillo
tal vez le hace caso a un exorcista
si no es que lo enferma primero.
No, no, tener tos no es bonito
tampoco los remedios apropiados
pero aquí estoy, probando de todo
que necesito dormir, sola, sin tos.
Dije que no,
gracias, otro día
y se me abrieron las alas
para irme a otro lugar.