El aire usado se transforma
con agua y detergente
y el vacío
con calor y paciencia
hago alquimia en la lavandería
hechizos en la cocina
no necesito la piedra filosofal
la eternidad la encuentro en los aromas
que se guardan como recuerdos.
El aire usado se transforma
con agua y detergente
y el vacío
con calor y paciencia
hago alquimia en la lavandería
hechizos en la cocina
no necesito la piedra filosofal
la eternidad la encuentro en los aromas
que se guardan como recuerdos.
¿Si tu sangre se mezcla con la mía
queda el rastro, una espiral?
O tu aliento en mi boca
¿se enrosca en mi lengua?
Mi deseo en tu piel
no te deja huella.
Yo quiero que te marque
como tu olor en mi mente.
Alguna vez seré
el humo entre tus manos
y no podrás borrarme.
Anoche no dormí,
otra vez
el mundo está pesándome
y la vida me agobia
necesito bajar a respirar
aunque no sé si eso sirva
todo eso quiero
pero tú no quieres saberlo
y me reflejas sólo la cara
que luego le enseño a los demás.
Pensé que cabías
en serio que sí
no imaginé que ya estuviera todo ocupado
los lugares parecen vacíos
pero están habitados de tiempo
o se les escapa el espacio disponible
entre las grietas
lo siento, no hay vacantes
mejor consíguete un corazón nuevo
sin recuerdos ni personas que ya no están
tal vez sea menos interesante
pero seguro allí sí te dejan entrar.
Te dije que te apuraras
el día se va sin ti
te va a alcanzar la noche
otra vez
detrás queda sólo otro día
y otro y otro
hasta que el mundo deje de girar.
Olvidé los garbanzos en la estufa
no se quemaron
no recuerdo tu nombre,
ni el tuyo
tampoco tengo memoria
del vestido en el que enterré a mi madre
se me están borrando
los recuerdos de primeras cosas
no sé si pueda remembrar
qué hice hace un año
seguro no sé
mucho de lo que hice ayer.
¿Me iré borrando de la vida
igual que lo hace mi memoria?
Tal vez la muerte sólo viene
cuando nos olvidamos de no seguirla.
Si tuviera otro corazón, tal vez
o menos años y menos recuerdos
o más amnesia, menos cicatrices
si quisiera otra vez, tener otra vez
preferiría terminar antes que lo hicieras tú
y no tener que volver a empezar.
Si quieres vivir para siempre
debes evitar las emociones fuertes
sobre todo las placenteras
porque te entregas en cada risa
y no te quieres desgastar.
Si quieres vivir para siempre
no dejes que nadie se te acerque
la gente siempre quiere algo
aunque sea darte cariño
y terminan llevándose el tuyo.
Si quieres vivir para siempre
esconde el alma, sé duro,
encuentra qué no te gusta en todo
que ni a la muerte le den ganas
de llevarte con ella.
En esta casa no hay silencio
se fue detrás de mi madre
o lo ahuyento con música
y mis hijos lo corretean
hasta el perro lo saca
a veces regresa sin ruido
se me pega en la siesta
es un gato callado
no está mucho tiempo
ni cuando dormimos
tal vez lo vaya a buscar
cuando yo también me vaya.
El dolor te avisa dónde está el límite,
te dice sí, sí estás sangrando,
que no camines más
que te escondas.
El dolor te muestra que tienes piel
y que está lastimada
te explica el peso de las palabras
cuando te caen encima y te hieren.
El dolor te ayuda a no perder cosas
a no tener cosas,
a no querer nada.
El dolor te enseña
a conocer el límite del deseo.