Entré al infierno en una noche de jazz
el Diablo debe haber estado de buenas
sonaba una canción para apagar la luz
prenderle fuego a los barcos
con todos los marineros adentro
besarse a la luz de la hoguera
y olvidar los gritos del fondo.
El Diablo sabe muy bien
cómo se siente amar sin futuro
por eso inclina la inspiración al desencanto.
También conoce, estoy segura,
el flotar en un mar de noche
así como siento
cuando me sumerjo en tus ojos
y tú te sumerges en mí.
Rico infierno, al menos esta noche.
