A mi papá era muy fácil hacerlo enojarse. Es más, creo que al igual que Hulk, él se mantenía enojado. Así que una erupción volcánica de ira era más fácil de obtener que una de esas que se hacen con bicarbonato y vinagre.
Si algo tiene en común el ser humano, son las emociones básicas como el miedo, la alegría, la tristeza y el enojo. Incluso se manifiestan en nuestras caras de la misma forma. Una de esas programaciones que trae nuestro hardware tan primaria, que no la tenemos qué aprender. Y eso que hasta a comer aprendemos.
Lo que sí tenemos qué aprender a hacer con las emociones, es a manejarlas. Porque no nos podemos dejar arrastrar por ellas sin el menor de los controles. A mí, me lleva muy fácil el enojo. Lo tengo que mantener muy amarrado para que no me deshaga todo lo que me ha costado construir a punta de esfuerzo.
No hay excusas para no mesurarnos. Ya sabemos que lo podemos hacer. Es sólo cuestión de probar.
