Me fui a la bodega a cazar una tela que no encontré. Quería poner a la niña a bordar cruceta, recordando a mi mamá y las incontables tardes haciendo ese tipo de cosas. Lamentablemente la bodega no está fácil de navegar (proyecto para cuando tenga ayuda).
Tengo muchas cosas de mi mamá guardadas que no puedo hacer uso de forma adecuada. Encajes, telas bordadas, sedas. Seguro ella ya me hubiera puesto mil encargos. A mí no se me ocurre uno solo. Tantas veces de empezar proyectos y no aprendí a hacerlos por mi cuenta.
Estaba a punto de darme por vencida. Y encontré unos cuadritos, en kits con todo. Ordenar las lanas y ponerle la muestra a la niña fue un momento tan feliz. Me reencontré con mi mamá, pero del otro lado. Posición extraña, que lleno a mi manera. Espero hacerlo bien.
