Quiero nadar

No he nadado en lo que va del año y creo que ya es tiempo de hacerlo. Aunque haya frío y me dé pereza. Pura cuestión de agarrar de nuevo la rutina. Lo cierto es que esa sensación de falta de peso me está haciendo demasiada falta, siento que llevo el mundo encima y nadando lo olvido. Pienso en cualquier otra cosa menos en mi cuerpo, la gravedad que lo atrapa a la Tierra, el esfuerzo por poner un pie detrás del otro.

Agarrar una actividad que nos eleve de nuestro paso normal por la vida, lo que sea que nos saque un ratito de ser nosotros mismos, nos permite estar bien el resto del tiempo. Ser algo separado de lo de siempre, olvidarnos del día a día, aunque sean diez minutos y luego regresar a los que nos rodean, renovados. Actividades de personas con tiempo, supongo, pero también es un estado mental que se puede tener en cualquier momento.

Para mí es nadando. Pocas cosas me sustraen de lo que me ahoga como el agua. Y me tiraré con gusto el sábado, aunque me convierta en un témpano de hielo.

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