Probar

Tenemos que abrir nuestra mente en casa para adaptarnos en estos tiempos de no poder movernos. Es extraño, pero nunca he necesito tanta flexibilidad como este año tan rígido. Ante una situación que no cambia, hemos hecho lo que se puede.

Hay que probar qué funciona. Con los hijos, sobre todo. Y sobre todo porque no funciona lo mismo con ambos. Ni siquiera con el mismo todo el tiempo. Para alguien como yo que busca establecer rutinas, este reto ha sido complicado.

Mi mayor deseo es encontrar la estabilidad cambiando lo que sea dentro del sistema que, además, no diseño yo. Y tal vez regresemos a tener movimiento hacia afuera.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.