Pareciera que ser mamá es dejarlo todo por atender a las crías. Al menos así era la mía. O, tener que ser una profesional exitosa y ocuparse de micro-gerenciarles la existencia a los engendros. Lo cierto es que uno de mamá, en su mayoría de casos, siente culpa por tomarse tiempo para uno. Como si estuviera abandonando sus obligaciones.
Hay que ser muy claros: un bebé necesita de atención y que uno deje el sueño en esa cuna. Es lo que hay. Pero también es cierto que, si uno no está bien, menos puede cuidar bien de alguien más.
Mis pobres hijos se tienen que conformar conmigo como madre, que tengo momentos en lo que sí les digo que me dejen en paz. Espero que eso no les cause demasiados traumas.
