Encontré A Fish Called Wanda en Prime. Recuerdo que me encantaba la película. La vi. Me pareció divertida. Y me di cuenta que no la había visto antes. Sólo tenía recuerdos de la periferia de la película, de haber visto fragmentos, de haber oído a alguien más decir que era buena.
Nos pasa muy seguido con las memorias infantiles. Creemos que recordamos porque alguien nos ha explicado la escena de la foto en el álbum. Pero en realidad no es que tengamos presente esa Navidad del carrito rojo o nuestro primer día de clases. Tenemos, si mucho, una amalgama de sensaciones cuajadas en alguna cuantas imágenes y le agregamos lo que nos cuentan. Es normal. El cerebro no puede retenerlo todo.
Me gustó esa película que creí haber visto. Ahora voy a repasar el catálogo de pelis de la misma época y las voy a ver. Así de verdad las voy a recordar la próxima.
