Hoy vi a Lesbia al salir de PriceSmart. Ella es una de las personas que le revisa a uno el ticket al salir. Nos abrazamos mucho. Cuando yo era bebé, ella fue mi niñera. La única que tuve, porque en realidad mi mamá siempre se ocupó de mí. Pero algo de ayuda tuvo y Lesbia me cuidó durante mis primeros meses. Me contaba mi mamá que escuchaban carcajadas desde mi cuarto (no pude haber tenido más de seis meses) y mi papá le decía que fuera a ver porque ya eran demasiadas las cosquillas que me estaba haciendo. Varias veces se asomó mi mamá para encontrar a Lesbia parada al lado de mi cuna, sin tocarme. Y yo sin poder parar de reír.
Ella es la última persona que queda viva que me dice “Nena”. Aunque sólo nos vemos cuando voy a esa tienda, el cariño que nos tenemos sigue de siempre. Hay pedazos de la infancia que siguen vivos para recordarnos que fuimos felices. Y que nos reínos mucho.
