Para regar una planta, se necesita que el recipiente tenga agua. Una lección tan esencial que no es fácil entender. Cuando uno es mamá, se vuelca tanto sobre los demás, que se queda vacío.
Yo quisiera que todos entendiéramos cómo cuidarnos para poder cuidar a alguien más. Y no sentirnos mal.
Ahora he estado tratando de llenar mi cubeta antes de regar una plantita adicional. No es egoísmo, es supervivencia.
