Tengo varias cajas con telas y encajes, hilos y bastidores. Además de los juguetes de mis hijos que guardo. Y herrajes de caballos. Y herramientas viejas. Y mis trofeos de cuando tiraba y ganana campeonatos. En una bodega en l esquina del jardín, un cuarto grande, en el que he metido lo que no quiero ver todo el tiempo pero de lo que no me quiero deshacer.
Sentí delicioso hoy limpiarlo. Tirar todo lo que de verdad no quiero. Quedarme con el resto porque sí lo quiero. Que es distinto que no quedármelo por no sacar cosas de mi mamá. Lo vi todo y puedo hacer algo con ello.
Limpiar espacios es hacerle lugar a cosas nuevas, aunque sea la nada. Y eso es perfecto. Pobre la gente que venga después de mí y le toque ordenar eso, si no lo hago yo primero.
