La locura no es igual

Todos hemos escuchado la definición de locura como “hacer las cosas iguales esperando resultados distintos”. Y, pues… supongo que funciona muy bien para procesos con resultados constantes: estudiar, hacer ejercicio, dieta, sumar. Todo eso que es medible y cuantificable.

Seguro que en esa ecuación no metieron las relaciones humanas. Porque uno nunca reacciona igual ante los mismos estímulos, por mucho que se parezca el impulso. Si no me creen, traten de obtener siempre el mismo resultado, con el mismo niño, haciendo la misma cosa y me cuentan cómo les va.

Cambiamos. Siempre. Creemos que no, o no nos damos cuenta. Y vemos los cambios en los demás aún menos que en nosotros mismos. ¿De dónde sacaste esa palabra/expresión/canción? Preguntas frecuentes en casa con niños en colegio. Y allí va uno, tratando de no quedarse atrás.

Sería lindo, cuando tratamos con los demás, que nuestras acciones tuvieran una reacción predecible siempre. Poder lograr cierta estabilidad en nuestras expectativas aplana mucho el camino que a veces se pone borrascoso con las emociones.

Pero la clave principal, no está en los demás, sino en uno. Porque sólo podemos controlar nuestras propias reacciones y allí es en donde encontramos la estabilidad para no sembrar la locura en nuestro entorno.

 

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