Hoy no estoy triste

Me encanta despertar con el sol. Poner música y sentirme feliz. El humor se me va agriando durante el día hasta terminar tirada en la cama pidiendo que la gente no se me acerque porque muerdo. Supongo que así va la vida.

Supuestamente las emociones no las podemos controlar. Pero siempre podemos darles un nuevo significado. Hacer ejercicios emocionales para darle más valor a las cosas buenas nos ayuda a pasar días mejores. Fijarse en un lindo atardecer (obvio, es noviembre), ponerle atención al vino, las cositas esas de siempre que nos gustan pero que ya no nos mueven.

Lo más importante tal vez es aportarles algo nuevo a los recuerdos viejos. Porque siempre tenemos información, preferiblemente sabiduría también, nueva. Es como ponerse filtros diferentes en los ojos, verlos de otros colores.

He pasado un par de años complicados. Lo único bueno que recuerdo es la pérdida de peso que lamentablemente ya recuperé. Días que no recuerdo haber visto el sol. Días tristes.

Pero no hoy. Hoy no voy a estar triste. Tal vez, si lo logro, pueda ser que mañana lo repita.

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