El puño cerrado

He tenido demasiado tiempo

el puño cerrado porque creía que era mejor

retener.

La indignación, la rabia, la impotencia,

la tristeza, la decepción.

Un puño cerrado es símbolo de lucha

de dar golpes y hacer daño.

Pero sólo me dolía a mí.

Ahora llevo las manos abiertas

y se me cae la frustración al suelo.

Sólo una mano suave puede dar una caricia

y puedo agarrar otra.

La dulzura se lleva por dentro

sin necesidad de retenerla.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.