Confirmaciones dudosas

El sábado, la niña me dijo que había muerto la Reina Isabel, cosa que no es cierta. Hay cosas que se deben corroborar, el problema es cuando el lugar a donde uno va, es el mismo del que salen las mentiras.

Pasa igual con nuestros sentimientos. Nos dicen que algo es de cierta forma y les volvemos a preguntar. ¿Cómo nos van a decir qué hacemos si no hay manera de saber si son ciertos?

A la par de eso, considerando que toda apreciación de la realidad es necesariamente subjetiva, lo único inobjetable es lo que uno siente. Y así nos dejamos navegar por la vida. Hasta que aprendemos a examinarnos ¿de verdad eso es lo que me está pasando? ¿Segura que tengo hambre, no sólo es aburrimiento? Y pasa. Muy seguido.

Al menos para noticias como la de la Reina, sí puedo ir a Wikipedia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.