La niña me tiene nerviosa. Y sé que todo va a ser maravilloso. Pero me muero de la angustia.
Si uno se quedara sin hacer cosas simplemente porque tiene miedo, la humanidad no hubiera salido de su cueva. Tenemos dentro dos fuerzas igual de fuertes pero opuestas que nos han hecho la especie que somos: por un lado, la gana de estar cómodos; por el otro, la necesidad de explorar. Sin una de las dos, seguramente nos hubiéramos extinguido.
Las cosas se hacen. Indiferente de cómo nos sintamos. Y todo va a estar bien.
