Te perdí un segundo
y agarraste otra mano
cerré los ojos en un parpadeo
para ver que ya no estabas
el destino casi que pone allí
pero el casi no sirve de nada.
Te perdí un segundo
y agarraste otra mano
cerré los ojos en un parpadeo
para ver que ya no estabas
el destino casi que pone allí
pero el casi no sirve de nada.
Qué larga se vuelve
la noche cuando uno no duerme
y qué poco dura
para soñar.
Te digo mi mentira favorita
aunque sea cierta
a veces
porque todo se arregla
pero no al mismo tiempo.
Tu corazón es un puño
lo tienes apretado
no sé si es para guardar algo
o para no dejar entrar otra cosa
abre la mano y ten el mío.
¿Ya te lo dije?
¿cuándo?
si no recuerdas
te lo puedo repetir
y si tienes memoria
olvídalo.
Así lo vuelvo a decir
para volverlo a sentir.
Fuiste a un lugar que conocí
hace tanto tiempo, que no lo recuerdo
y si me llevas, será nuevo para mí
como lo es la vida a tu lado.
Hueles a grama
cuando sale el sol
y brillan las gotas de agua.
A selva recién plantada
a sombra fresca bajo un árbol.
Hueles a verde, a nuevo,
a todas las posibilidades
a humo mágico
y a mi lugar favorito.
Era más joven hace unos años
de niña era más fácil ser feliz
la ropa me quedaba mejor
y, antes de conocerte,
estar sin ti no me pesaba.
¿Por qué la vida pide
que uno tome buenas decisiones
que duelen tanto?
Se paga en tristeza
lo que se nos antojó en un impulso
que sabíamos bien,
no nos convenía.
Te preguntan por golpes, enfermedades, historia,
contesto por ti, todavía
porque aún eres más mía que de nadie
ni siquiera tú te conoces tan bien.
De eso ya no me queda mucho tiempo.