Sin querer sonar trillada, si he aprendido que hay un momento adecuado para todo. Forzar las cosas generalmente las rompe.
Mi papá decía que todo tiene modo y que siempre es suavecito. Si metemos la llave equivocada en la chapa y la forzamos, se rompe. Así con nosotros mismos. Que no quiere decir que no nos esforcemos. Sólo que vivamos bien la etapa que nos toca.
Trato de no saltarme mis emociones porque termino regresando a la peor y con más ganas. El esfuerzo está en sentirlo todo y seguir adelante.
