Es tan raro eso de poder tener una “conversación” con una IA. Imitan casi a la perfección el lenguaje de una persona. Hablan en términos de “pienso” y “siento”. Claro que no hacen nada de eso. Y aún así, consultarle cosas es más fácil que a alguien cercano, cuando uno se siente inseguro de cómo va a reaccionar la otra persona.
Por algo la terapia sirve. Uno puede revelarse a alguien extraño, sin preferencias aparentes y obtener una opinión neutra. La cosa es que todos los seres humanos tenemos sesgos y se infiltran en absolutamente todo lo que hacemos. Es lo bueno y lo malo de ser personas. Nos hace únicos. Nos hace defectuosos.
Consultar con una IA es un espejismo. Porque está alimentada por gente, con todo lo que eso implica. Y no por eso va a dejar de servirnos. Supongo que quita una barrera de vergüenza. No sé si eso sea del todo bueno.
