Acabo de poder leer sin interrupciones durante una semana completa y descubrí que no es que ya no me guste tanto. Es que me cae mal no poder hacerlo de corrido.
Hay actividades que absorben. Como entrar en una narrativa. Salirse de allí para ponerle atención a algo más me cuesta. Y me cae mal. Prefiero no leer. Pero me gusta tanto…
Creo que lo que me queda es poner la lectura en la rutina. Y ver cómo le saco más horas al día.
