Me encanta que en inglés, el número trece marca una diferencia. A partir de ese número, los demás dieces terminan en “teen”. Los límites duros como ése sólo son banderas suaves en el horizonte del paso del tiempo en la vida.
Tengo el privilegio de verte crecer, completamente consciente que pudo haber sido otro nuestro futuro. Agradezco que todavía me quieras dar la mano cuando caminamos. Y aprecio que cada vez me necesitas menos.
Atesoro el poder verte crecer. Cumplir el potencial que tienes. ¡Qué mujer excepcional! Ya lo eres, sólo te falta que crezca un poco. Y allí estaré, caminando siempre a tu lado.
¡Feliz cumpleaños mi princesa!
