Hay palabras que son puentes y otras que son tijeras. Hay unas que son ambas. El “pero”, bien usado, sirve de balsa entre dos muelles que abrazan aguas caudalosas. “Sí quiero, pero no ahora.” «Sí tienes razón, pero no se puede así.”
Hay muchas formas de alimentar las relaciones que uno tiene. Generalmente, el abono más copioso son las palabras y éstas pueden nutrir o matar cualquier plantita. También uno las usa para lo que necesita, porque hay malas hierbas que requieren arrancarse de raíz.
Yo he aprendido a usar el sí,pero cuando no quiero hacer algo en ese momento, pero no quiero dañar a alguien tampoco. Sirve. No todo tiene que tener filo. Se puede navegar mejor en aguas turbias con un barco estable, amplio. Y funciona perfecto con los niños…
