Ser visto

A todos nos gusta que nos vean. De alguna manera creo que estamos hechos para pertenecer, para ser reconocidos, para que nos digan que las cosas están bien. Porque esa es la inclinación primaria con la que nacemos. Todos los niños buscan la mirada de sus padres para ver si están haciendo bien las cosas.

El tener un testigo de nuestra vida le da algún sentido. Es mejor encontrarlo adentro, obvio y por eso uno pasa años y décadas aprendiendo a restarle importancia a los exterior. Quisiera llegar al punto en que no necesite verme en los ojos de alguien más, pero no sé si alguna vez lo pueda hacer.

La sociedad ayuda a tener una especie de espejo, en el mejor de los casos, uno que nos devuelve una mejor imagen de nosotros de lo que pensamos. Me gustaría hacer eso para la gente que quiero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.